martes, 17 de abril de 2018

INFORMATIVOS.


¿Qué es lo que uno padece, esté donde esté, por parte de esta última forma avanzada de democracia?.
Lo que uno padece es simplemente la administración de lo que Ellos administran; y lo que Ellos administran es, en una palabra, la muerte. Lo que administra el Poder es la muerte. Fijaos bien, para que no nos equivoquemos con imágenes sangrientas. No digo que el Capital y el Estado se dediquen a cachipodar a las gentes del pueblo, ni a ejecutarlas. De vez en cuando lo hacen, pero es lo de menos.

No digo que den la muerte: digo que la administran. Y éste es el punto, yo creo, esencial para entender cuál es la forma del poder que padecemos.

Administrar la muerte quiere decir convertir totalmente nuestra vida, la de cada uno y la de la gente, en tiempo. Un tiempo contable, con sus números, al cual llamo muerte, porque la única vida que merecería no llamarse muerte es una vida que no fuera tiempo, una vida que no estuviera contada en horas ni en jornadas, ni en semanas ni en años. 

De forma que la única función esencial del Estado y del Capital es que la vida quede convertida absolutamente, totalmente, en tiempo. Un tiempo que, según el truco que todos conocéis y padecéis bien, se divide en tiempo de trabajo y tiempo de diversión. Los dos son el mismo. Éste es un engaño importante, en el que nadie debería ya caer. El tiempo de trabajo, en la forma más avanzada de democracia, es literalmente un tiempo de trabajo para nada. Esto conviene entenderlo bien, porque Ellos nos hacen creer que es que hace falta trabajar.

Agustín García Calvo.


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