martes, 14 de junio de 2011

ENTREVISTA.

Después del sorprendente libro “La Danza Final de Kali” el escritor Ibn Asad vuelve a dinamitar los cimientos de la modernidad con su último libro “La Rueda de los Cuatro Brazos”, con el subtítulo “Introducción al carácter suprahistórico de la humanidad”. Es un ensayo original, inédito, nuevo, que engancha desde el prólogo. Porque Ibn Asad sabe como nadie hacer de un ensayo, una lectura dinámica, en parte gracias a su ágil estilo, y en parte por los inquietantes temas que trata.

Yuri Da Souza: De nuevo nos encontramos aquí, amigo. Parece que con un trabajo nuevo. Nuevo con mayúsculas. Sorprendió con “La Danza Final de Kali” y sorprende ahora con “La Rueda de los Cuatro Brazos”.

Ibn Asad: Bueno, lo cierto es que no hay hilo de continuación directo entre “La Danza Final de Kali” y “La Rueda de Cuatro Brazos”; puede leerse una sin haberse leído la otra, y viceversa. “La Rueda de los Cuatro Brazos” es una obra más de documentación, más de exposición de unanimidades doctrinales, más “académica”, si se prefiere decirlo, aunque no me guste la palabra. Pero claro, es indudable que ambas tienen algo en común. Las dos forman parte de una trilogía que se completará con una tercera obra.

YDS: Personalmente creo que esta “La Rueda de los Cuatro Brazos” es aún más ambiciosa, más densa en contenido que la anterior pero eso hace de ella un libro más difícil, más minoritario. ¿no es así?

Ibn Asad: No, no lo creo. Si hay algo que he aprendido como escritor, es a valorar la poderosa capacidad de los lectores. Ellos me han demostrado muchísimo con las lecturas de mis últimos cinco libros. Ellos se han ganado todos mis respetos. Por eso, he escrito “La Rueda de los Cuatro Brazos”: no porque yo era capaz de escribirla (cosa que puede ponerse en duda), sino porque con certeza ellos podían leer y comprender una obra como la que he intentado escribir. No sé si será un libro de mayorías o de minorías; pero me consta que será un libro leído, muy bien leído.

YSD: Sobre esos contenidos lo que más me ha sorprendido es leer una prehistoria del ser humano, muy diferente a la que aprendí en la escuela o en la facultad de Historia y además documentada con textos de diferentes pueblos.

Ibn Asad: Es diferente a la exposición de la prehistoria de los cuentos escolares, sencillamente porque no es una exposición de la prehistoria. Los modernos hablan de un ser humano sólo después de que éste comenzara a dejar escritos; y por el contrario, yo he escrito sobre el ser humano que vive muchísimo antes de que los modernos aprendieran a hablar. Además, lo más sorprendente de esa oposición, no está en el cuándo, sino en el modo de esa vida.

YSD: Sí, parece que en el libro asegura que el modo de vida humano no siempre fue el mismo, incluso que fue mucho más pleno en momentos pasados.

Ibn Asad: Exactamente; eso es. Y no sólo eso: aseguro que el más alejado de esa plenitud, es el momento actual.

YSD: Mientras sostiene estas afirmaciones con una erudita documentación, encuentra también tiempo en el libro para replicar a historiadores, antropólogos, paleontólogos, genéticos, psicólogos… arremete en definitiva contra toda la ciencia moderna. ¿Acepta que le tilden de “anti-científico”?

Ibn Asad: ¿Importaría algo que lo aceptase? Me van a llamar “anti-científico”, lo acepte o no. Cuento con ello. Cuento con que este libro irritará y enfurecerá a muchas personas; y las reacciones ya me las sé. Lo que ellos no saben es que cada una de esas reacciones son para mí felicitaciones por un trabajo bien hecho.

YSD: ¿Tiene enemigos científicos, entonces?

Ibn Asad: No, no lo creo, en lo personal soy bastante amigable. De hecho, tengo relación con lectores que son científicos, como tengo relación con lectores profesores de filosofía, también economistas, o incluso teólogos católicos. Siempre me he sentido a gusto en contextos heterogéneos, y eso se refleja también en quienes leen mis libros. Me consta que soy leído por tipos muy dispares. Tengo amigos musulmanes, y valoro mucho las lecturas de ese círculo de intelectualidad. También tengo relación con lectores cristianos, judíos… pero también con tipos que se presentan como comunistas, ateos, new age, fascistas, marxistas, nacionalistas… en fin, no entiendo por qué negar el diálogo con alguien, con un ser humano que ante todo necesita expresarse. Yo me siento cómodo en la diversidad, y, a fin de cuentas, para mi, sólo eso significa ser español. España es un cruce de caminos de la humanidad, quizás sólo comparable con Palestina y Uttar Pradesh . Las fuentes de las que bebe la realidad ibérica son inagotables.

YDS: Pero usted no vive en España...

Ibn Asad: No, no, claro que no... Nunca me oirá hablar mal de España, pero lo cierto es tengo mis dudas sobre si España es, en la actualidad, un lugar habitable.

YDS: Volviendo a “La Rueda de los Cuatro Brazos”, de nuevo aparece India en esta obra, esta vez a través de una copiosa documentación bibliográfica. Además la portada del libro es una svástika indio. Hábleme de eso.

Ibn Asad: ¡Por supuesto! Porque India es una expresión aún viva (y mucho), y el sánscrito no es lo que los lingüistas llaman “una lengua muerta”. Todo sería diferente si se enseñaran a las gentes en las escuelas, lenguas como el sánscrito, pero también el árabe, el hebreo, el griego, incluso el latín. Si esto fuera así, los nazis dejarían de ser nazis, los sionistas dejarían de ser sionistas, y ciertos musulmanes y cristianos dejarían de ser tan peligrosamente estúpidos. Todo sería más sencillo: unos y otros comprenderían que la primera voz la compartimos todos. Eso sucedería sólo con enseñar a las gentes, las herramientas de expresión del ser humano. Infelizmente, hay otros intereses, y en las escuelas se seguirá dando prioridad al business english, a la informática para niños de diez años, bioquímica para niños de trece, marketing, educación para ciudadanía… en fin!

YSD: Otro punto que quería comentar de su obra es el apartado que le dedica a la Masonería. Como historiador no había leído una síntesis más lúcida sobre ese tema. Según usted, ¿qué grado de poder tiene la Masonería actualmente?

Ibn Asad: Poder propiamente dicho, muy poco. Es más bien al contrario: es el poder quien tiene a la Masonería. Pienso que no existe la Masonería como una unidad, y yo personalmente creo que nunca existió. Existieron y existen -eso sí- logias masónicas, cada una con un origen, con una historia, y con un pretexto fundacional. Estas diferencias se pueden estudiar, pues los autores masónicos siempre han tenido una gran verborrea literaria, a pesar de que aleguen saber guardar silencio. El único misterio que encierra el estudio de la Masonería es el modo en el que en menos de un siglo, lo que se articulaba como Masonería deviene redes de puras y duras “sociedades secretas”, tal y como las conoció el siglo XIX, y tal y como se disfrazan los actuales grupos de poder globales. Si se examina bien, quizás la Masonería fue más víctima de este proceso, que responsable. Yo esto último no lo sé. Yo me he limitado a estudiar lo que los masones escribieron sobre ellos mismos, y ellos mismos reconocen ya a mitad del siglo XVIII, que entre ellos estaban a la greña en un proceso de “desviación”, que desemboca en Wilhelmsbad. Toda esa olla a presión explotó por los aires… y hasta hoy.

YDS: Usted habla de una supra-historia. Ahí es donde despliega un concepto de simbolismo que al parecer no tiene mucho que ver con lo que se entiende normalmente por símbolo. ¿no es así? ¿Es usted el pionero en exponer este concepto del simbolismo?

Ibn Asad: No, no soy el pionero de nada, y mucho menos de eso. Lo que vulgarmente se entiende por “símbolo” no es un símbolo. Por supuesto que el símbolo es muchísimo más que eso que manosean los mitólogos, los literatos, los historiadores del arte… Ahora bien, fuera de estas anormalidades, existieron y existen individuos que conocer el valor del símbolo y que han firmado trabajos interesantísimos y brillantes al respecto. También en español. Ahora me viene a la cabeza el nombre del señor Oscar Freire. No soy pionero ni inventor de nada. Simplemente utilizo para expresarme el lenguaje que conozco.

YSD: Antes ha hablado de una trilogía…. Sé que apenas ha salido este “La Rueda de los Cuatro Brazos”. No quisiera parecer exigente pero, ¿para cuándo la tercera? ¿Algún adelanto?

Ibn Asad: Pues para dentro de unos cuantos años. Al menos, dos o tres décadas. Mientras tanto, haré otras cosas y escribiré otros libros. Haré cosas importantes, como cultivar la tierra. Yo no tengo prisa, y recomiendo no tener prisa para los asuntos que deberemos tratar en los próximos años. Necesitamos tiempo, y nos lo tenemos que dar.

YSD: Entonces dentro de veinte o treinta años, me encantaría hacerle otra entrevista por la publicación de esa tercera obra.

Ibn Asad: Sí, será divertido. Yo acepto el desafío.

(Fonte: Yuri Da Souza, Rio de Janeiro Jornalismo Independente; jornalismindependent.blogspot. com)

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