domingo, 18 de febrero de 2018


NOTA INFORMATIVA.


La mayoría de los seres humanos cesan de desarrollarse a la edad de diez o veinte años. La persona media de setenta años es frecuentemente una de diez con sesenta años de repeticiones.

Debemos aprender a ver la diferencia entre un Humano-Adulto y un Humano-Niño con la misma facilidad y fiabilidad como distinguimos una persona de sesenta años de una de seis.
Nuestras sociedades están constituidas de, por y para Humanos-Niños, lo que explica la naturaleza auto-perpetuadora de esta enfermedad morbosa, así como de la mayoría de las estupideces que vemos en el mundo.

Jed McKenna.